Positivo es el balance que hace el Servicio de Salud Metropolitano
Occidente del proceso de vacunación para prevenir la W135 y que ya
cumple un año.
De la población objetivo, que va de los 9 a los 23 meses, el
porcentaje de cobertura alcanzó al 147.7% (lo que representa 19.911
niños), siendo Lo Prado, con un 220.7%, el que alcanzó la tasa más
alta.
En tanto, el grupo etario entre 24 y 48 meses llegó a un 101.3% de
cobertura, donde Quinta Normal obtuvo el porcentaje mayor, con un
163% de vacunados.
La Red Occidente valora los esfuerzos de los equipos médicos por
prevenir a la población, ya que solo se presentó un caso de una menor,
que fue tratada y hospitalizada en forma oportuna, con evolución
satisfactoria.
.
W 135 a nivel nacional
El 69% de los casos se ha presentado en la Región Metropolitana, y el
resto en otras ocho regiones del país. La letalidad (17 casos) alcanza
a 23,6% y ha bajado levemente en comparación al 26,6% del año pasado
(16 casos).
En cuanto a la presentación clínica, la forma predominante sigue
siendo la infección fulminante y generalizada (meningococcemia), que ha
aparecido en el 55% de los casos. Mientras que un 25% aparece como
meningitis, y en 8% la presencia del meningococo se ha detectado como
una infección en las articulaciones, un cuadro no visto el año pasado.
En lo que va del año hay en total 73 casos confirmados. Si bien el
número es superior al total del año pasado, es considerablemente
inferior a lo que se habría notificado si los niños no hubieran estado
protegidos. Cabe recordar que en 2012 este grupo por sí solo sumó un 47%
de los casos reportados.
Eso revela también la importancia de que los padres y madres no se
descuiden en llevar a sus hijos a los vacunatorios. La protección de los
niños es una responsabilidad compartida: el Ministerio de Salud
garantiza la disponibilidad y gratuidad de la vacuna para todos los que
están en el rango etario de vacunación, pero son las familias quienes
deben asegurarse de que los niños la reciban a tiempo.
Medidas de prevención
Hay que recordar que la bacteria habita en las gargantas de
individuos portadores, que no necesariamente desarrollan la enfermedad.
Simplemente la llevan consigo sin darse cuenta y pueden traspasarla a
otras personas que sí se enfermen, por ejemplo, a los niños.
Por eso, para la población general lo más eficiente en cuanto a
protección es seguir cuidadosamente las siguientes recomendaciones:
• Lavarse las manos frecuentemente para eliminar las bacterias adquiridas por contacto
• Cubrirse la boca o nariz con la manga o antebrazo al toser o estornudar para no lanzar microbios al ambiente
• No limpiar los chupetes, mamaderas o juguetes de los niños con la propia boca, porque la saliva podría contener la bacteria
• Ventilar las viviendas para eliminar los microbios del ambiente
Tomado de Web Servicio de Salud Occidente